Mejora tu rendimiento en Battle Royale con consejos sobre rotaciones, posicionamiento, combate y toma de decisiones para sobrevivir hasta el final.
La puntería es la respuesta definitiva entre la vida y la muerte en mapas tan amplios y a la vez frenéticos como lo es BR. Es importante practicar en el campo de entrenamiento unos minutos antes de jugar tu primera partida.
Lleva un arma para rango largo y otra para cadera. Configura un Fusil de Asalto con Mod de Alcance para distancias, y un Subfusil o Escopeta con Mod de Dispersión de Cadera para el cara a cara en distancias reducidas.
Muévete pegado a la línea azul de la zona. Evita correr al centro del mapa. Rotar por los bordes reduce los ángulos de peligro y te permite cazar a los enemigos rezagados que vienen huyendo de la zona.
En el juego tardío, la prioridad es el terreno alto. Asegura la colina o el techo más alto en los círculos finales. Te da visión total de los enemigos y una cobertura natural perfecta si necesitas agacharte a curarte. Lo ideal es ir rotando las zonas para que no los flaquee el enemigo.
Nunca te asomes por el mismo lugar dos veces. Si disparas desde detrás de una roca, rompe la línea de visión del rival deslizándote hacia otra cobertura lateral antes de volver a atacar. Esto descoloca su mira y lo obliga a reajustar su puntería mientras tú ya lo tienes fijado.
Lootea las placas desde el humo y sal usando movilidad. No vayas directo a las cajas de tus compañeros si hay enemigos cerca. Lanza una granada de humo sobre sus placas, entra deslizándote para recogerlas rápido, y en caso de tener una adecuada, usa tu habilidad para escapar de inmediato antes de que el humo se disipe.
Usa el coche para rotar, pero bájate antes de que te lo exploten. Nunca uses vehículos para atacar directamente a una escuadra a pie, ya que si no los tomas desprevenidos te destruirán al instante. Úsalos solo para moverte rápido por zonas abiertas y abandónalos unos metros antes de llegar a tu destino para iniciar el combate a pie con ventaja de cobertura, recuerda que la altura y ubicación son tus mejores aliados.
No te separes a más de 30 metros de tu escuadra. Ir de "lobo solitario" facilita que un equipo entero te embosque y te elimine al instante sin que tus aliados puedan defenderte o revivirte.
Equilibren el equipo. Sepan que necesita el equipo y quienes manejan mejor ciertas habilidades. Por ejemplo un buen médico no dejará morir a sus compañeros fuera de la zona de combate ni durante uno.